5 cosas importantes que debes aprender y no te enseñarán en la escuela según Stephen Hawking
Por Alejandro López
Agosto 3, 2016
Twitter @aliv1005
Las más importantes lecciones de vida no se aprenden en la escuela. A pesar de que los centros educativos se volvieron el sitio por excelencia de la aprehensión de conocimiento, se trata de lugares en los que la versión más plástica del saber circula en un sistema que no necesariamente está enfocado al aprendizaje integral de cada uno de los alumnos. Es común que las instituciones universitarias dejen de lado la creación de profesionistas críticos en los distintos campos del saber, sustituyéndolos por autómatas que memorizan un cúmulo de técnicas enfocadas a los requisitos del mercado, en complicidad con las reformas que hacen de la educación un manual de procedimientos y no el conocimiento integral para comprender y encontrar solución a los problemas de todo tipo que se presentan en la sociedad global, al tiempo que se difunden los saberes, la cultura y las artes.
Stephen Hawking es uno de los hombres más respetados de ciencia en la actualidad y comprendió a la perfección que en la universidad es necesario tomar solamente las cosas más útiles y hacer a un lado todos los males que estas instituciones cargan consigo. Hawking combina su quehacer científico y de investigación con la divulgación de la ciencia, adquiriendo fama internacional con sus obras que tratan de hacer llegar a las personas sin conocimientos especializados cómo se formó el universo y qué es lo que se conoce sobre su funcionamiento en la actualidad. Estas son cinco enseñanzas del físico para los más jóvenes, todas aprendidas en Oxford, pero ninguna de ellas frente a un aburrido proyector con diapositivas:
1. No te esfuerces demasiado en los cursos
Según los cálculos de Hawking, durante su estancia en Oxford, el físico invirtió alrededor de mil horas al estudio fuera de clase. Esta cifra dividida entre sus días en la universidad da un total de una hora diaria. Normalmente, cuando estás por entrar a la educación superior, el mundo se encarga de advertirte a cada segundo que se trata de una empresa llena de dificultades para la cual requieres un esfuerzo casi sobrehumano y sacrificio; sin embargo, Hawking afirma que esforzarse al máximo en cada materia, tratando de obtener las mejores calificaciones y leyendo cada texto que se planta frente a ti es una real pérdida de tiempo. Dedícate a tus pasiones, concéntrate en tu campo de estudio y trata de verlo en la materialidad, no sólo reflejado sobre lecturas y miles de hojas.
2. Hazlo más simple (y no al revés)
La comunidad universitaria está empapada en todo el mundo de un pedante aire de complejidad intelectual que disfruta de entablar charlas con terminología especializada y un sinfín de debates dentro de la academia, que incluyen postulados y teoremas incomprensibles y problemas matemáticos avanzados que no aportan nada a la difusión del conocimiento y la transformación del mundo gracias al mismo. Hawking hizo a un lado la jerga de la cosmología física y las fórmulas matemáticas más complejas para hacer del objeto de la ciencia un conocimiento comprensible para las personas comunes: “Estoy seguro de que la mayoría de las personas están interesadas en cómo funciona el Universo, pero no todos pueden desarrollar ecuaciones y cálculos avanzados”. Puedes tener un sinfín de conocimientos acumulados, pero si no los compartes en un lenguaje entendible para el resto de las personas, no sirven de nada.
3. No pierdas grandes oportunidades por aparentar
Una actitud típica al iniciar la vida universitaria es la búsqueda incesante de personas como referentes culturales y de comportamiento con las cuales crear vínculos de apariencia o amistades efímeras. Caer en estas actitudes es siempre un error. Aparentar que eres interesante o estás plenamente identificado con lo que se considera socialmente aceptado es una estupenda forma de olvidar lo que realmente deseas, eclipsando tu voluntad y pasiones por las que marca el status quo. Encuentra actividades y personas que en verdad te resulten interesantes y comparte tu tiempo de la forma más inteligente con ellos en vez de vivir atado a una apariencia.
4. Diviértete
Estudiar no es una prioridad que se ubica por encima de ser feliz y divertirte. Todas son parte del equilibrio que debes tener en la vida una vez que entres a la universidad. Una gran mentira es que tendrás tiempo para todo: ciertamente, deberás de tomar decisiones acertadas para encontrar la forma de divertirte sin sacrificar lo que en verdad puede servir para tu formación personal. La mayoría de las personas solamente disfruta una vez de la vida universitaria. Aprovecha cada momento y circunstancia que tengas frente a ti, sea cual sea su naturaleza, y encárgate de hacerlo divertido todo el tiempo.
5. Nunca pierdas la esperanza
Hawking fue diagnosticado durante su juventud con un tipo de esclerosis lateral amiotrófica y a partir de ese momento, cambió su panorama sobre la vida y sus aspiraciones para siempre. Desde entonces, el físico comprendió que debía afrontar la vida con una actitud diferente y a pesar de que la enfermedad le ha quitado gradualmente su capacidad de caminar, moverse e incluso hablar, gracias a ella tiene la oportunidad de dedicar su tiempo completamente a la investigación sobre lo que en verdad le apasiona, lejos de cubículos, lecturas con grupos de nuevo ingreso o charlas desgastantes y aburridas con integrantes del lobby especializados en el área.
El aporte de Hawking a las ciencias es parte fundamental de la comprensión sobre los agujeros negros y la relatividad general en la actualidad. ¿Quieres conocer más sobre el pensamiento del físico más reconocido del mundo contemporáneo? Conoce cuáles son las tres formas de viajar por el tiempo según Stephen Hawking. Para conocer la historia de la persona que ayudó a Einstein a formular matemáticamente la relatividad general, lee la mujer más inteligente del mundo que vivió a la sombra de Einstein.
Fuente: http://culturacolectiva.com/5-cosas-importantes-que-debes-aprender-y-no-te-ensenaran-en-la-escuela-segun-stephen-hawking/
miércoles, 17 de agosto de 2016
martes, 16 de agosto de 2016
Como escapar de un trabajo sin sentido
En una tarde de mayo,
hace veinticinco años, dos jóvenes se graduaron en la misma universidad. Eran
muy parecidos.
Los dos fueron mejor estudiantes que la media, los dos tenían una gran personalidad y los dos --como buenos graduados-- estaban llenos de sueños.
Recientemente, estos hombres volvieron a verse en su universidad para su 25ª reunión.
Seguían siendo muy parecidos.
Ambos estaban felizmente casados. Ambos tenían tres niños. Y ambos, se supo, fueron a trabajar a la misma compañía después de su graduación. Y allí seguían.
Pero había una diferencia.
Mientras uno de ellos era el jefe de un pequeño departamento de esa compañía, el otro era su presidente.
¿Qué hizo la diferencia?
El que llegó alto sabía cómo planificar y ser un estratega y el otro no.
No siempre es la inteligencia, el talento o la dedicación. No es que una persona quiera el éxito y la otra no. Se trata de saber cómo adelantarse a todos los movimientos y estar siempre en la mejor situación posible.
Y por eso quiero que descubras cómo conseguirlo tu también. Este producto es para que ganes siempre con tus planes. Para que nada te pille por sorpresa y mandes TÚ.
Evitarás los errores que ahora lamentas y harás planes para adelantarte a los movimientos de cualquiera.
"La superioridad numérica no tiene ninguna importancia. En la batalla, la victoria será para el mejor estratega." -Robert Lynn Asprin
Detectar engaños, cambiar la suerte a tu favor o controlar la situación será fácil-de-seguir. ¡Conseguirás que salgan TUS planes!
Y además... ¡No importa tu edad ni lo que sepas para ser el mejor estratega!
En vez de preguntarte lo que va a pasar, aplicarás tácticas probadas para ganar la cooperación de los demás y que tus planes salgan. ¡Tácticas basadas en principios psicológicos que han funcionado siempre!
-¿Alguna vez diseñaste el plan que consiguió todos tus objetivos?
-¿Alguna vez pediste ayuda y para tu sorpresa accedieron encantados?
-¿Alguna vez te adelantaste a todos los movimientos y fuiste imparable?
¿Fue suerte, el humor de la persona, o la situación?
(Ninguna de ellas, porque LA ESPERANZA NO ES UNA ESTRATEGIA.)
Fue que sin saberlo aplicaste los principios del mejor estratega y planificador. ¡Y puedes repetir esas respuestas siempre que quieras! Te daré un Método probado para que las probabilidades vayan siempre a tu favor.
Como dijo Maurice Blondel: "El futuro no se prevé, se prepara."
¿Estás cansado de que te manipulen y te tomen ventaja? Pues puedes convertirte en el estratega que haga siempre el mejor movimiento con un sistema para que tus planes salgan. Conseguirás que cualquiera haga cualquiera cosa... ¡Ya nunca volverás a sentirte sin poder!
¡Los casos de este libro son para que tus planes salgan siempre! Para que nada te pille por sorpresa. Descubrirás entre otras cosas:
-7 Herramientas (no convencionales) que te convertirán en el mejor estratega.
-Un método para que incluso un novato pueda convertirse en el mejor estratega y planificador.
-El secreto del estratega para tratar a los demás y conseguir sus objetivos.
-Algo imprescindible que necesitas saber para hacer los mejores planes. ¡Y que nadie se te adelante!
-Los 5 puntos débiles de la gente que tienes que conocer. A partir de ahora nadie te engañará.
-La trampa en la que caen todos al planificar (¡Pero tú no caerás!)
-Y mucho más...
Creerás que no es fácil pensar y planificar a años vista...
¡Pero cuando veas los resultados!
No pierdas esta oportunidad. Tu y yo sabemos que si has leído hasta aquí, estás seriamente interesado en convertirte en el mejor planificador.
¡No pierdas más días sin sentido!
Para que ganes años enteros por ser un buen estratega,
Los dos fueron mejor estudiantes que la media, los dos tenían una gran personalidad y los dos --como buenos graduados-- estaban llenos de sueños.
Recientemente, estos hombres volvieron a verse en su universidad para su 25ª reunión.
Seguían siendo muy parecidos.
Ambos estaban felizmente casados. Ambos tenían tres niños. Y ambos, se supo, fueron a trabajar a la misma compañía después de su graduación. Y allí seguían.
Pero había una diferencia.
Mientras uno de ellos era el jefe de un pequeño departamento de esa compañía, el otro era su presidente.
¿Qué hizo la diferencia?
El que llegó alto sabía cómo planificar y ser un estratega y el otro no.
No siempre es la inteligencia, el talento o la dedicación. No es que una persona quiera el éxito y la otra no. Se trata de saber cómo adelantarse a todos los movimientos y estar siempre en la mejor situación posible.
Y por eso quiero que descubras cómo conseguirlo tu también. Este producto es para que ganes siempre con tus planes. Para que nada te pille por sorpresa y mandes TÚ.
Evitarás los errores que ahora lamentas y harás planes para adelantarte a los movimientos de cualquiera.
"La superioridad numérica no tiene ninguna importancia. En la batalla, la victoria será para el mejor estratega." -Robert Lynn Asprin
Detectar engaños, cambiar la suerte a tu favor o controlar la situación será fácil-de-seguir. ¡Conseguirás que salgan TUS planes!
Y además... ¡No importa tu edad ni lo que sepas para ser el mejor estratega!
En vez de preguntarte lo que va a pasar, aplicarás tácticas probadas para ganar la cooperación de los demás y que tus planes salgan. ¡Tácticas basadas en principios psicológicos que han funcionado siempre!
-¿Alguna vez diseñaste el plan que consiguió todos tus objetivos?
-¿Alguna vez pediste ayuda y para tu sorpresa accedieron encantados?
-¿Alguna vez te adelantaste a todos los movimientos y fuiste imparable?
¿Fue suerte, el humor de la persona, o la situación?
(Ninguna de ellas, porque LA ESPERANZA NO ES UNA ESTRATEGIA.)
Fue que sin saberlo aplicaste los principios del mejor estratega y planificador. ¡Y puedes repetir esas respuestas siempre que quieras! Te daré un Método probado para que las probabilidades vayan siempre a tu favor.
Como dijo Maurice Blondel: "El futuro no se prevé, se prepara."
¿Estás cansado de que te manipulen y te tomen ventaja? Pues puedes convertirte en el estratega que haga siempre el mejor movimiento con un sistema para que tus planes salgan. Conseguirás que cualquiera haga cualquiera cosa... ¡Ya nunca volverás a sentirte sin poder!
¡Los casos de este libro son para que tus planes salgan siempre! Para que nada te pille por sorpresa. Descubrirás entre otras cosas:
-7 Herramientas (no convencionales) que te convertirán en el mejor estratega.
-Un método para que incluso un novato pueda convertirse en el mejor estratega y planificador.
-El secreto del estratega para tratar a los demás y conseguir sus objetivos.
-Algo imprescindible que necesitas saber para hacer los mejores planes. ¡Y que nadie se te adelante!
-Los 5 puntos débiles de la gente que tienes que conocer. A partir de ahora nadie te engañará.
-La trampa en la que caen todos al planificar (¡Pero tú no caerás!)
-Y mucho más...
Creerás que no es fácil pensar y planificar a años vista...
¡Pero cuando veas los resultados!
No pierdas esta oportunidad. Tu y yo sabemos que si has leído hasta aquí, estás seriamente interesado en convertirte en el mejor planificador.
¡No pierdas más días sin sentido!
Para que ganes años enteros por ser un buen estratega,
David Valois
viernes, 29 de julio de 2016
Que hacer cuando estas desesperado
Esta historia cambió mi vida:
Hace años me lancé a mi propio negocio pero nada funcionaba.
Me fue bien en los anteriores trabajos pero ahora no conseguía despegar. ¿Cómo es que antes me iba bien y ahora los beneficios no entraban? En algo fallaba. No era el esfuerzo ni las horas invertidas. Pero por mucho que hacía los resultados no venían. Tardaba meses en cerrar un proyecto o sacar un producto.
¿Qué estaba haciendo mal?
¿Te suena esforzarte sin conseguir nada?
Me levantaba por las mañanas delante del ordenador sin escatimar en esfuerzos. Pero no vendía nada y apenas tenía clientes. No tenía sentido ¿Qué estaba haciendo mal? Tenía entendido que si te esforzabas conseguías resultados.
Pero no hacía más que dar vueltas y vueltas sin ganar nada. Humillado y sin dinero.
Cada día era igual que el anterior. Esfuerzo, movimiento y a final del día miraba mis estadísticas y… nada. Apenas un cliente nuevo o una venta.
Algo estaba haciendo mal.
Otro día, otra semana y otro mes. Siempre lo mismo. Trabajo, trabajo y trabajo. Pero a la hora de la verdad no ganaba nada. Estaba cansado ya…
¿Te ha pasado algo parecido?
Con lo bien que me fue en los últimos trabajos... Claro que trabajaba para otro, ¿pero no era lo mismo?
Y siguieron pasando los meses. Y cada vez más desesperado… y arruinado.
Pero un día cambió todo.
Una mañana tuve que dejar a un familiar en un pequeño aeropuerto cercano y en el mismo me encontré a Jon, un antiguo jefe. Lo aprendí todo de él. Era un fenómeno y todo lo que tocaba lo convertía en oro. Sabía cómo tratarnos a todos. No sé por qué pero dábamos lo máximo por él. No era ni duro ni paternalista. Pero siempre sabía qué había que hacer y decir.
Lo que aprendí de gestión, contabilidad, nuevos mercados y ventas con él no tuvo precio. Y los buenos resultados me animaron a montar mi propio negocio. Él lo entendió y me reconoció que había sido uno de sus mejores trabajadores. Lamentaba mi marcha pero que él en su día hizo lo mismo. (Y consiguió una fortuna millonaria.)
“¡Jon!” grité. Jon iba con prisa porque tenía que embarcar. “¡David!” me dijo “¿Qué es de tu vida?” sin parar de andar porque llegaba apurado al embarque.
Era mi ocasión, tenía que contarle en unos segundos mi situación y preguntarle por qué mi negocio (y mi vida) no despegaba. Y así lo hice mientras le acompañaba al embarque.
“¡Estoy desesperado! ¿En qué estoy fallando?” Él conocía mi negocio y sabía perfectamente qué hacer.
Sonrió. Y se me quedó mirando antes de embarcar a su avión.
No me dijo nada.
“¿Qué tengo que hacer?” le dije desesperado.
Me quedaban unos segundos para que me diese la respuesta del millón de dólares. Él había creado decenas de empresas con cientos de millones en beneficios. Lo sabía todo sobre crear organizaciones que funcionaran. Le oías hablar y parecía que su sabiduría no tenía fondo. Y lo demostraba con resultados y los mejores contactos.
“¿Quieres la respuesta?” me preguntó.
“¡Claro que quiero!” La azafata me impidió el paso al embarque y me dijo que no podía entrar pero no hice caso y le seguí. Me vida dependía de ese consejo.
Jon seguía mirándome fijamente y me dijo. "¿qué crees tú que falla?"
Lo que me faltaba… ahora el juego de las preguntas.
Le dije que hacía todo lo posible, que me esforzaba y que lo intentaba todo. ¡Pero tenía que decirme como lo hacía él!
La azafata en un tono más contundente me dijo que no podía entrar en el pasillo del avión, pero no le hice caso. Estaba desesperado.
“¿Qué tengo que hacer para ganar más y conseguir clientes fieles? Lo estoy intentando todo”.
Jon siguió andando al avión independientemente de mis preguntas y la azafata (ya desesperada) vi que nos seguía.”
“¿A qué te refieres con lo he intentado todo?" me dijo. Me miro fijamente. Su mirada daba miedo, pero sabía que tenía la respuesta.
“A dar lo máximo”, le dije mientras le seguía.
“¡Seguridad!” gritó la azafata.
Pero Jon tenía que darme la clave. Le repetí mi negocio, (él lo conocía perfectamente porque había logrado beneficios millonarios y clientes más que satisfechos.)
Los de seguridad estaban a unos metros y tenía que marcharme. Pero acabar en comisaría era el menor de mis problemas.
Jon me miró y me dio la respuesta.
P.D. La respuesta de Jon cambió mi vida y la manera en que hacía todo. Es una manera fácil de conseguir resultados pero sólo Jon y unos pocos lo hacen
íTras tener la respuesta de Jon a por qué no avanzaba en mi negocio y en mi vida me puse en marcha.
Ahora tenía la seguridad de qué camino seguir. Ahora sí.
Llegué a mi oficina desesperado y con un altercado policial en mi lista de logros.
Y me puse a repasar lo que hacía. Tenía la clave para ganar por fin.
“La respuesta está en tí. ¿Qué te retiene?” me dijo Jon.
Él insistió: “No hagas NADA más hasta que lo averigües.”
No imaginaba que ese mismo día iba a encontrar la solución gracias a lo que me ocurrió.
Pero ahora no paraba de repetirme sus palabras sin dar con ello.
Repasé mi lista de asuntos pendientes. Dejé de actuar como un robot y me paré a pensar qué es lo que hacía. ¿qué era importante y qué no?
Y entonces descubrí algo…
Repasando mi horario, mis prioridades, mi planes, los proyectos que tenía pendientes vi que algo no concordaba. Y que allí estaba la clave para producir más resultados y ganar más.
Pero no terminaba de verlo…
“¿Qué te retiene? No hagas nada más hasta averiguarlo”. Sus palabras retumbaban en mi mente.
Era viernes y me fui a casa. Dando vueltas a todo.
Necesitaba la respuesta.
"Maldito fin de semana" pensé, "llega cuando menos lo necesito".
No sabía lo confundido que estaba.
Porque el sábado por la mañana ocurrió lo que cambió todo. Por fin tuve la respuesta.
Quería ir a la oficina y ponerme a trabajar porque tenía muchos “asuntos pendientes”, pero me había comprometido con una reunión de antiguos amigos en otra ciudad. Iría a la comida y volvería lo más pronto que pudiera.
Y por el camino no dejaba de pensar en la solución de Jon: “¿Qué te retiene? No hagas NADA hasta que lo averigües.”
Compré el billete y me senté en el andén a esperar el tren.
”…¿Qué te retiene? No hagas NADA hasta que lo averigües...”
En el andén había demasiada gente. Parecía que había retraso con uno de los trenes.
Me daba igual, tenía otras cosas en que pensar.
Que la estación estuviera colapsada por culpa de un retraso ni me iba ni me venía. Podía ver la desesperación en la cara de la gente porque llegaba tarde. La misma que tenía yo todos los días.
Y entonces me di cuenta.
Entonces vi por qué no avanzaba.
Ahora vi cuál era la solución a mis problemas. Ahora sabía por qué a Jon le iba bien y por qué yo estaba desesperado (al igual que cientos de personas en el andén)..
La mayoría de gente estaba histérica en la estación.
Menos yo. Qué gracias a ello me di cuenta del camino a los beneficios en mi negocio…y en mi vida personal.
Ahora tenía la clave. Ahora sabía cómo ganar.
Ahora entendía las palabras de Jon. “¿Qué te retiene? No hagas NADA hasta que lo averigües.” Gracias Jon.
Resulta que el tren había llegado tarde por una avería y había afectado a todos los demás. Todos los que iban detrás tenían que esperar. No solo llegó tarde el tren averiado si no los diez trenes que iban detrás.
¡Un sólo tren había causado todo eso! Era el cuello de botella, el eslabón débil que si falla rompe toda la cadena. Y las consecuencias eran dramáticas. (Que se lo pregunten a los cientos de personas desesperadas en el andén).
Y por fin vi mi verdadero problema. Nunca me di cuenta pero yo también tenía un cuello de botella. En mi negocio también tenía un embudo que dictaba si tenía éxito o paralizaba todo.
Y mi cuello de botella en ese momento era producir más. Escribir más libros. En el momento en que dejaba de escribir no estaba produciendo. Daba igual que hiciera la contabilidad, el mejor marketing, más publicidad o más promociones. Si no tenía más productos no tenía nada. En cambio, si lo tenía todo iba sobre ruedas. Todos los errores podían corregirse sobre la marcha mientras tuviera productos. Pero sin productos iniciales no tenía nada.
Tenía un solo libro y pasaba el resto del día promocionándolo desesperado, pero no era suficiente. “No tenía tiempo” para escribir otro con las demás gestiones que hacer. ¿No tenía tiempo para lo más importante? ¡Qué error de estrategia!
Pero el tren que llegaba tarde afectaba a todo lo demás. No escribir más libros, no tener más productos era mi cuello de botella. Necesitaba más productos y audios que vender o malviviría el resto de mi vida.
Y entonces cambié mi horario y mi manera de trabajar y dediqué las tres primeras horas de mi horario SÓLO a producir libros y audios. Que ningún tren atascara al resto. No podía obtener nada del marketing, la publicidad y la contabilidad si no fabricaba productos. Era mi cuello de botella. Sin productos no había dinero.
Y cambiar no supuso esfuerzo extra. Solo redistribuí mi tiempo para hacer productos a primera hora. Lo más importante al principio.
Y fue matemático. Al de dos meses completé otro libro. Y al de tres meses, otro más. Y luego llegaron dos audios más ese mismo año.
Y el beneficio POR FIN entró. Y de qué manera.
Gracias a dedicarme a lo importante. (“¿Que te retiene?” Recuerdo las palabras de Jon.) Pero todo cambió cuando averigüé mi cuello de botella.
Ahora vendía y con los beneficios pude subcontratar gente para la contabilidad y publicidad. Y yo tenía tiempo para la estrategia… y por supuesto para producir sin parar en unas pocas horas por la mañana.
Ahora no daba vueltas desesperado al marketing, ni a mis contactos. Ahora las nuevas ideas funcionaban porque tenía mi cuello de botella a pleno rendimiento. Los resultados llegaban por sí solos.
Todo gracias al consejo de Jon”¿Qué te retiene?”
Por eso te lo pregunto a ti también. Si estás desesperado hay algo que te retiene.
En estos momentos en tu vida hay un cuello de botella del que depende TODO lo demás que tienes que poner a pleno rendimiento.
Hay algo que haces que es clave y que tienes que potenciar.
Tus beneficios dependen de ello.
Ojo, porque es fácil que lo hayas arrinconado y te preocupes de otras “urgencias”.
Pero créeme que la clave está en que reconozcas tu cuello de botella. Tu vida está en juego.
Este descubrimiento y algunos más que catapultaron mi negocio y mi vida los tienes aquí.
Todo lo que necesitas para ganar y ahora no ves lo tienes recopilado ahí.
Empieza ya a acumular prosperidad.
Por tu éxito,
David
P.D. : Date prisa porque no puedes perder ni un minuto. El tiempo pasa rápido y estás dejando de ganar dinero (y una vida personal mejor) por no averiguar que te retiene. Pero con este Coaching lo encontrarás.
Hace años me lancé a mi propio negocio pero nada funcionaba.
Me fue bien en los anteriores trabajos pero ahora no conseguía despegar. ¿Cómo es que antes me iba bien y ahora los beneficios no entraban? En algo fallaba. No era el esfuerzo ni las horas invertidas. Pero por mucho que hacía los resultados no venían. Tardaba meses en cerrar un proyecto o sacar un producto.
¿Qué estaba haciendo mal?
¿Te suena esforzarte sin conseguir nada?
Me levantaba por las mañanas delante del ordenador sin escatimar en esfuerzos. Pero no vendía nada y apenas tenía clientes. No tenía sentido ¿Qué estaba haciendo mal? Tenía entendido que si te esforzabas conseguías resultados.
Pero no hacía más que dar vueltas y vueltas sin ganar nada. Humillado y sin dinero.
Cada día era igual que el anterior. Esfuerzo, movimiento y a final del día miraba mis estadísticas y… nada. Apenas un cliente nuevo o una venta.
Algo estaba haciendo mal.
Otro día, otra semana y otro mes. Siempre lo mismo. Trabajo, trabajo y trabajo. Pero a la hora de la verdad no ganaba nada. Estaba cansado ya…
¿Te ha pasado algo parecido?
Con lo bien que me fue en los últimos trabajos... Claro que trabajaba para otro, ¿pero no era lo mismo?
Y siguieron pasando los meses. Y cada vez más desesperado… y arruinado.
Pero un día cambió todo.
Una mañana tuve que dejar a un familiar en un pequeño aeropuerto cercano y en el mismo me encontré a Jon, un antiguo jefe. Lo aprendí todo de él. Era un fenómeno y todo lo que tocaba lo convertía en oro. Sabía cómo tratarnos a todos. No sé por qué pero dábamos lo máximo por él. No era ni duro ni paternalista. Pero siempre sabía qué había que hacer y decir.
Lo que aprendí de gestión, contabilidad, nuevos mercados y ventas con él no tuvo precio. Y los buenos resultados me animaron a montar mi propio negocio. Él lo entendió y me reconoció que había sido uno de sus mejores trabajadores. Lamentaba mi marcha pero que él en su día hizo lo mismo. (Y consiguió una fortuna millonaria.)
“¡Jon!” grité. Jon iba con prisa porque tenía que embarcar. “¡David!” me dijo “¿Qué es de tu vida?” sin parar de andar porque llegaba apurado al embarque.
Era mi ocasión, tenía que contarle en unos segundos mi situación y preguntarle por qué mi negocio (y mi vida) no despegaba. Y así lo hice mientras le acompañaba al embarque.
“¡Estoy desesperado! ¿En qué estoy fallando?” Él conocía mi negocio y sabía perfectamente qué hacer.
Sonrió. Y se me quedó mirando antes de embarcar a su avión.
No me dijo nada.
“¿Qué tengo que hacer?” le dije desesperado.
Me quedaban unos segundos para que me diese la respuesta del millón de dólares. Él había creado decenas de empresas con cientos de millones en beneficios. Lo sabía todo sobre crear organizaciones que funcionaran. Le oías hablar y parecía que su sabiduría no tenía fondo. Y lo demostraba con resultados y los mejores contactos.
“¿Quieres la respuesta?” me preguntó.
“¡Claro que quiero!” La azafata me impidió el paso al embarque y me dijo que no podía entrar pero no hice caso y le seguí. Me vida dependía de ese consejo.
Jon seguía mirándome fijamente y me dijo. "¿qué crees tú que falla?"
Lo que me faltaba… ahora el juego de las preguntas.
Le dije que hacía todo lo posible, que me esforzaba y que lo intentaba todo. ¡Pero tenía que decirme como lo hacía él!
La azafata en un tono más contundente me dijo que no podía entrar en el pasillo del avión, pero no le hice caso. Estaba desesperado.
“¿Qué tengo que hacer para ganar más y conseguir clientes fieles? Lo estoy intentando todo”.
Jon siguió andando al avión independientemente de mis preguntas y la azafata (ya desesperada) vi que nos seguía.”
“¿A qué te refieres con lo he intentado todo?" me dijo. Me miro fijamente. Su mirada daba miedo, pero sabía que tenía la respuesta.
“A dar lo máximo”, le dije mientras le seguía.
“¡Seguridad!” gritó la azafata.
Pero Jon tenía que darme la clave. Le repetí mi negocio, (él lo conocía perfectamente porque había logrado beneficios millonarios y clientes más que satisfechos.)
Los de seguridad estaban a unos metros y tenía que marcharme. Pero acabar en comisaría era el menor de mis problemas.
Jon me miró y me dio la respuesta.
P.D. La respuesta de Jon cambió mi vida y la manera en que hacía todo. Es una manera fácil de conseguir resultados pero sólo Jon y unos pocos lo hacen
íTras tener la respuesta de Jon a por qué no avanzaba en mi negocio y en mi vida me puse en marcha.
Ahora tenía la seguridad de qué camino seguir. Ahora sí.
Llegué a mi oficina desesperado y con un altercado policial en mi lista de logros.
Y me puse a repasar lo que hacía. Tenía la clave para ganar por fin.
“La respuesta está en tí. ¿Qué te retiene?” me dijo Jon.
Él insistió: “No hagas NADA más hasta que lo averigües.”
No imaginaba que ese mismo día iba a encontrar la solución gracias a lo que me ocurrió.
Pero ahora no paraba de repetirme sus palabras sin dar con ello.
Repasé mi lista de asuntos pendientes. Dejé de actuar como un robot y me paré a pensar qué es lo que hacía. ¿qué era importante y qué no?
Y entonces descubrí algo…
Repasando mi horario, mis prioridades, mi planes, los proyectos que tenía pendientes vi que algo no concordaba. Y que allí estaba la clave para producir más resultados y ganar más.
Pero no terminaba de verlo…
“¿Qué te retiene? No hagas nada más hasta averiguarlo”. Sus palabras retumbaban en mi mente.
Era viernes y me fui a casa. Dando vueltas a todo.
Necesitaba la respuesta.
"Maldito fin de semana" pensé, "llega cuando menos lo necesito".
No sabía lo confundido que estaba.
Porque el sábado por la mañana ocurrió lo que cambió todo. Por fin tuve la respuesta.
Quería ir a la oficina y ponerme a trabajar porque tenía muchos “asuntos pendientes”, pero me había comprometido con una reunión de antiguos amigos en otra ciudad. Iría a la comida y volvería lo más pronto que pudiera.
Y por el camino no dejaba de pensar en la solución de Jon: “¿Qué te retiene? No hagas NADA hasta que lo averigües.”
Compré el billete y me senté en el andén a esperar el tren.
”…¿Qué te retiene? No hagas NADA hasta que lo averigües...”
En el andén había demasiada gente. Parecía que había retraso con uno de los trenes.
Me daba igual, tenía otras cosas en que pensar.
Que la estación estuviera colapsada por culpa de un retraso ni me iba ni me venía. Podía ver la desesperación en la cara de la gente porque llegaba tarde. La misma que tenía yo todos los días.
Y entonces me di cuenta.
Entonces vi por qué no avanzaba.
Ahora vi cuál era la solución a mis problemas. Ahora sabía por qué a Jon le iba bien y por qué yo estaba desesperado (al igual que cientos de personas en el andén)..
La mayoría de gente estaba histérica en la estación.
Menos yo. Qué gracias a ello me di cuenta del camino a los beneficios en mi negocio…y en mi vida personal.
Ahora tenía la clave. Ahora sabía cómo ganar.
Ahora entendía las palabras de Jon. “¿Qué te retiene? No hagas NADA hasta que lo averigües.” Gracias Jon.
Resulta que el tren había llegado tarde por una avería y había afectado a todos los demás. Todos los que iban detrás tenían que esperar. No solo llegó tarde el tren averiado si no los diez trenes que iban detrás.
¡Un sólo tren había causado todo eso! Era el cuello de botella, el eslabón débil que si falla rompe toda la cadena. Y las consecuencias eran dramáticas. (Que se lo pregunten a los cientos de personas desesperadas en el andén).
Y por fin vi mi verdadero problema. Nunca me di cuenta pero yo también tenía un cuello de botella. En mi negocio también tenía un embudo que dictaba si tenía éxito o paralizaba todo.
Y mi cuello de botella en ese momento era producir más. Escribir más libros. En el momento en que dejaba de escribir no estaba produciendo. Daba igual que hiciera la contabilidad, el mejor marketing, más publicidad o más promociones. Si no tenía más productos no tenía nada. En cambio, si lo tenía todo iba sobre ruedas. Todos los errores podían corregirse sobre la marcha mientras tuviera productos. Pero sin productos iniciales no tenía nada.
Tenía un solo libro y pasaba el resto del día promocionándolo desesperado, pero no era suficiente. “No tenía tiempo” para escribir otro con las demás gestiones que hacer. ¿No tenía tiempo para lo más importante? ¡Qué error de estrategia!
Pero el tren que llegaba tarde afectaba a todo lo demás. No escribir más libros, no tener más productos era mi cuello de botella. Necesitaba más productos y audios que vender o malviviría el resto de mi vida.
Y entonces cambié mi horario y mi manera de trabajar y dediqué las tres primeras horas de mi horario SÓLO a producir libros y audios. Que ningún tren atascara al resto. No podía obtener nada del marketing, la publicidad y la contabilidad si no fabricaba productos. Era mi cuello de botella. Sin productos no había dinero.
Y cambiar no supuso esfuerzo extra. Solo redistribuí mi tiempo para hacer productos a primera hora. Lo más importante al principio.
Y fue matemático. Al de dos meses completé otro libro. Y al de tres meses, otro más. Y luego llegaron dos audios más ese mismo año.
Y el beneficio POR FIN entró. Y de qué manera.
Gracias a dedicarme a lo importante. (“¿Que te retiene?” Recuerdo las palabras de Jon.) Pero todo cambió cuando averigüé mi cuello de botella.
Ahora vendía y con los beneficios pude subcontratar gente para la contabilidad y publicidad. Y yo tenía tiempo para la estrategia… y por supuesto para producir sin parar en unas pocas horas por la mañana.
Ahora no daba vueltas desesperado al marketing, ni a mis contactos. Ahora las nuevas ideas funcionaban porque tenía mi cuello de botella a pleno rendimiento. Los resultados llegaban por sí solos.
Todo gracias al consejo de Jon”¿Qué te retiene?”
Por eso te lo pregunto a ti también. Si estás desesperado hay algo que te retiene.
En estos momentos en tu vida hay un cuello de botella del que depende TODO lo demás que tienes que poner a pleno rendimiento.
Hay algo que haces que es clave y que tienes que potenciar.
Tus beneficios dependen de ello.
Ojo, porque es fácil que lo hayas arrinconado y te preocupes de otras “urgencias”.
Pero créeme que la clave está en que reconozcas tu cuello de botella. Tu vida está en juego.
Este descubrimiento y algunos más que catapultaron mi negocio y mi vida los tienes aquí.
Todo lo que necesitas para ganar y ahora no ves lo tienes recopilado ahí.
Empieza ya a acumular prosperidad.
Por tu éxito,
David
P.D. : Date prisa porque no puedes perder ni un minuto. El tiempo pasa rápido y estás dejando de ganar dinero (y una vida personal mejor) por no averiguar que te retiene. Pero con este Coaching lo encontrarás.
jueves, 28 de julio de 2016
Que hacer si estas desesperado
Mi objetivos es ayudar a clientes a ganar más.
¡A que trabajando menos vivan el estilo de vida que buscan!
Por eso insisto en que ganas más y trabajas menos, si te concentras en el vital 20/80, si tienes sistemas para todo y subcontratas sin piedad.
Disfrutaras de tu vida ideal si te concentras en tus talentos naturales y te dedicas a tus pasiones.
PERO puede que no estés preparado para esto aún...
En vez de eso estas gritando:"¿Qué puedo hacer para ganar dinero RÁPIDAMENTE? ¡Ya! ¡Ahora!"
Todos los consejos sobre el éxito que te dan ahí no sirven si estas desesperado. No sirven si justo pagas tus facturas.
Si es tu situación, olvídate de lo que oigas por ahí.
Necesitas una manera rápida de ganar dinero.
Y la manera más rápida no es lo que parece. No valen los consejos ni las oportunidades que salen por ahí.
La manera rápida es dar un buen servicio a otros mientras piensas en tu pasión.
Empieza por hablar con los más allegados y familiares para ver que tienen para ti mientras haces bien tu trabajo (aunque lo odies). Los premios vendrán por otro lado.
Y luego envía tu Curriculum. Pero al mismo tiempo piensa: ¿Que me gusta hacer? ¿Me gusta el marketing, las finanzas, la astronomía, el coaching, la historia...?
Es una manera de desarrollar tus talentos mientras ganas dinero.
Estás construyendo la oportunidad para ganar seriamente dinero si piensas en lo que te gusta mientras trabajas.
Pero vamos a suponer que no conoces a nadie para cambiar de trabajos y dedicarte a tu pasión...
Es fácil. Ofrece tus servicios sobre lo que te guste hacer en páginas como Elance.com o Fiverr.com. existen varios directorios y webs en internet.
Y mientas monta una web con lo que sabes. No hace falta que sea el próximo Google. Que sea sencillo. Ya lo irás mejorando.
Ahí podrás darte a conocer lo que sabes, escribir reportes o hacer audios que luego podrás vender. Siempre sobre el tema que te apasiona.
¡TODO EL MUNDO TIENE UNA GRAN PASIÓN CON LA QUE PUEDE GANAR DINERO!
¡TU TAMBIÉN!
Por favor si sacar algo en limpio de mi que sea esto.
Si haces un poco cada día, en unas semanas tendrás tus primeras ventas. Y entonces podrás dedicarte 100% a lo que te gusta.
Y si persistes empezarás a ganar más dinero del que nunca soñaste.
Por el estilo de vida que quieres,
David Valois
¡A que trabajando menos vivan el estilo de vida que buscan!
Por eso insisto en que ganas más y trabajas menos, si te concentras en el vital 20/80, si tienes sistemas para todo y subcontratas sin piedad.
Disfrutaras de tu vida ideal si te concentras en tus talentos naturales y te dedicas a tus pasiones.
PERO puede que no estés preparado para esto aún...
En vez de eso estas gritando:"¿Qué puedo hacer para ganar dinero RÁPIDAMENTE? ¡Ya! ¡Ahora!"
Todos los consejos sobre el éxito que te dan ahí no sirven si estas desesperado. No sirven si justo pagas tus facturas.
Si es tu situación, olvídate de lo que oigas por ahí.
Necesitas una manera rápida de ganar dinero.
Y la manera más rápida no es lo que parece. No valen los consejos ni las oportunidades que salen por ahí.
La manera rápida es dar un buen servicio a otros mientras piensas en tu pasión.
Empieza por hablar con los más allegados y familiares para ver que tienen para ti mientras haces bien tu trabajo (aunque lo odies). Los premios vendrán por otro lado.
Y luego envía tu Curriculum. Pero al mismo tiempo piensa: ¿Que me gusta hacer? ¿Me gusta el marketing, las finanzas, la astronomía, el coaching, la historia...?
Es una manera de desarrollar tus talentos mientras ganas dinero.
Estás construyendo la oportunidad para ganar seriamente dinero si piensas en lo que te gusta mientras trabajas.
Pero vamos a suponer que no conoces a nadie para cambiar de trabajos y dedicarte a tu pasión...
Es fácil. Ofrece tus servicios sobre lo que te guste hacer en páginas como Elance.com o Fiverr.com. existen varios directorios y webs en internet.
Y mientas monta una web con lo que sabes. No hace falta que sea el próximo Google. Que sea sencillo. Ya lo irás mejorando.
Ahí podrás darte a conocer lo que sabes, escribir reportes o hacer audios que luego podrás vender. Siempre sobre el tema que te apasiona.
¡TODO EL MUNDO TIENE UNA GRAN PASIÓN CON LA QUE PUEDE GANAR DINERO!
¡TU TAMBIÉN!
Por favor si sacar algo en limpio de mi que sea esto.
Si haces un poco cada día, en unas semanas tendrás tus primeras ventas. Y entonces podrás dedicarte 100% a lo que te gusta.
Y si persistes empezarás a ganar más dinero del que nunca soñaste.
Por el estilo de vida que quieres,
David Valois
viernes, 20 de mayo de 2016
La manera No Oficial para motivarte
Existe un atajo para
ponerte en marcha.
Haz como ésta persona.
Estaba desesperada
pero necesitaba un gancho para ponerse en marcha.
Algo para motivarse
y poder con todo.
Hizo lo siguiente:
Se imagino tumbado
antes de morir y rodeado de las tres personas más importantes en su vida. ¿Qué
les diría a falta de un minuto para morir? (¿Qué harías tú en su caso?)
No pudo resistirlo y
se vino abajo.
Pero gracias a eso
todo se clarificó. Abrió su mente. Vio lo que estaba dejando fuera.
Sentimientos y acciones que no tomaba.
Pero desde ese momento
todo cambió. Empezó a ver cosas que antes no veía. Una fuerza que antes no
sentía. Se dio cuenta que todo estaba a su alcance. Vio que tenía miles de
oportunidades para conseguir un nivel mucho más alto de felicidad.
Si quieres algo
clarificador para encontrar la motivación que necesitas prueba con esto. Toda
la ayuda que necesites para sentir que vuelves a nacer está aquí.
Para que tengas más
ayuda y estrategias probadas de las que nunca soñaste.
Por tu éxito,
David
jueves, 19 de mayo de 2016
El Sistema para Ganar
Déjame que te cuente
la historia de Víctor Eytinge, el famoso presidiario.
Víctor cumplía cadena
perpetua y lo perdió todo. Ni amigos, ni abogados, ni dinero. Pero sí tenía
algo: entusiasmo. Y gracias a él consiguió su libertad.
Víctor mandó desde la
cárcel una carta a la compañía de máquinas de escribir Remington. Les solicitó
un crédito para comprar una máquina de escribir. Pero la casa Remington se la
regaló. Cuando tuvo la máquina Eytinge escribió a otras compañías solicitando
reescribir sus folletos publicitarios.
Víctor los modificaba
y los reenviaba. Y sus textos fueron tan efectivos, que consiguió el dinero
para pagar un abogado.
Continuó trabajando
con entusiasmo y llamó la atención de una importante agencia publicitaria.
Consiguieron junto a su abogado lograr que saliera en libertad.
“Eytinge, tu
entusiasmo ha podido más que las barras de hierro de la prisión”, le dijo
el director de la agencia. Ya tenía la libertad y un puesto de trabajo.
¿Cuánto podrías
conseguir tú con entusiasmo?
Cuando quieras vender
una idea, cultiva tu pensamiento positivo.
Saca toda tu fuerza y
energía y aparecerá la motivación para vender tus ideas y servicios. Aparecerán
ideas que te harán conseguir cualquier cosa que te propongas.
Porque el optimismo y
la motivación se consiguen cuando tú das la orden
La creatividad es una
energía que surge del entusiasmo, como una onda magnética.
Nada cautivará tanto
como tu entusiasmo. Te servirá más que la razón o las mejores palabras.
Con entusiasmo será
más fácil conseguir el apoyo de los demás. Aquí
todas las técnicas que necesites para estar motivado y ser un entusiasta
siempre.
Por tu éxito,
David
Tu conseguir tus sueños?
Seré breve.
No conseguirás tus
sueños si los persigues.
Así no funciona. Aunque
así lo crea todo el mundo.
Porque primero tienes
que hacer otra cosa.
Te daré una pista, no es
difícil porque se trata de ti mismo.
Para tener más, primero
tienes que ser más. Pero hay una manera de ser más, tener más disciplina, saber
más y concentrarte sin posponer. Hay una manera para que vayan automáticamente
a ti todo el dinero y las relaciones del mundo.
Cuando entiendas esto lo
conseguirás.
Una buena noticia: se
que vas por el buen camino. Sé que estás dispuesto, sino no estarías leyendo
este boletín.
Pero tienes que hacerlo
bien. Y yo te enseñaré la manera fácil para conseguir los hábitos del que llega
lejos.
¿Qué te retiene?
¿Vas a esperar a que tu
vida pase?
Por tu éxito,
David
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